miércoles, 24 de junio de 2009

Mermelada de ciruelas y manzana

Hoy, por primera vez, entendí la diferencia entre mermelada y confitura. Siempre pensé que era lo mismo "confitura de fresa" que "mermelada de fresa", por poner un ejemplo, pero hoy mi paladar entendió la diferencia...

Hice una receta de mermelada, basándome en una del libro Mermeladas naturales en casa del Dr. Ramón Roselló. En el libro separan por secciones mermeladas, confituras, compotas, jaleas, chutneys... escogí una receta del apartado de "mermeladas" y me puse manos a la obra. Me sorprendió el poco azúcar que llevaba la receta, pues siempre había oído que las mermeladas se hacían con tanta cantidad de azúcar como de fruta, es decir, un kilo de fruta, un kilo de azúcar, por ejemplo, pero yo seguí adelante. Cuando probé el resultado entendí, y más tarde lo comprobé en las diferentes recetas de mermeladas y confituras, que las mermeladas llevan mucho menos azúcar que las confituras, o lo que es lo mismo, las confituras llevan mucho más azúcar que las mermeladas.

Así que, la mermelada de esta receta es una mermelada propiamente dicha, y como muestra, un botón: una mermelada de ciruelas y manzana (muy ácida, por lo menos para mi gusto):

Ingredientes:

600g de ciruelas
250g de manzanas
400g de azúcar
1 limón
1 vaina de vainilla

Preparación (con Thermomix, aunque se puede hacer a la manera tradicional):

Se pone en el vaso el azúcar y la piel de medio limón y se pulveriza en velocidad 10.
Pelamos y deshuesamos las ciruelas, y descorazonamos las manzanas, que añadiremos con la piel para que ayude a espesar la mermelada. Añadimos el zumo del limón y trituramos en velocidad 7 unos segundos. Incorporamos la vaina de vainilla y programamos 40 minutos, temperatura varoma, velocidad 1, con el cestillo encima de la tapa para que no salpique.

Pasado ese tiempo retiramos la vaina de vainilla y rellenamos unos tarros que previamente habremos hervido durante 30 minutos. Cerramos herméticamente y ponemos en una olla a presión cubiertos de agua durante 20 minutos. Dejamos enfriar y listo para degustar.


Yo utilicé ciruelas de las amarillas, y quedó una mermelada amarilla, pero al hervir los tarros en la olla a presión quedó de color rojo anaranjado, y no sé el motivo... aunque supongo que será que con las altas temperaturas que alcanza la olla a presión, el azúcar se caramelizó y le dió este color.

Al ser tan ácida, la recomiendo para acompañar quesos, carnes, sobretodo de caza, etc. He estado pensando que quedaría bien en un adobo para carne roja con vino tinto... ya investigaré estas mezclas de sabores :) También puede quedar bien acompañando postres muy dulces, para hacer de contrapunto.

Tiene el detalle de las semillitas minúsculas de vainilla que se ven en la mermelada y le dan un toque especial. :)

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